"La re-Evolución Bufa" Espacio creado por y para todos aquellos que para burlarse del mundo se atreven a burlarse de sí mismos. El Bufón más allá de la expresión escénica... el Bufón en cuerpo y alma.
lunes, 21 de mayo de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
La Prisión de la Libertad Copyright
"Caminamos por la vida sintiendo la opresión de no poder ser,
el mundo te devora y quieres escapar.
Entonces te levantas,
abres los ojos y contemplas las miles de puertas que tienes
¡por fin lo encontraste!
pero algo pasa...
Lo tienes
pero
¿qué haces con él?
Miedo, desesperación, duda...
Todas las opciones para tomar y no sabes qué hacer con ellas...
Entonces llegas a lo irreal, lo torcido
¿entraste o saliste de la prisión?
La libertad se vuelve una celda cuando no sabes hacia dónde vas."
Camino por la vida sintiendo la opresión de no poder ser,
el mundo me devora y quiero escapar.
Entonces me levanto,
abro los ojos y contemplo las miles de puertas que tengo
¡por fin lo encontré!
pero algo pasa...
Lo tengo
pero
¿qué hago con él?
Miedo, desesperación, duda...
Todas las opciones para tomar y no sé qué hacer con ellas...
Entonces llego a lo irreal, lo torcido
¿entré o salí de la prisión?
La libertad se vuelve una celda cuando no sé hacia dónde voy...
el mundo te devora y quieres escapar.
Entonces te levantas,
abres los ojos y contemplas las miles de puertas que tienes
¡por fin lo encontraste!
pero algo pasa...
Lo tienes
pero
¿qué haces con él?
Miedo, desesperación, duda...
Todas las opciones para tomar y no sabes qué hacer con ellas...
Entonces llegas a lo irreal, lo torcido
¿entraste o saliste de la prisión?
La libertad se vuelve una celda cuando no sabes hacia dónde vas."
Diego Chacón
Camino por la vida sintiendo la opresión de no poder ser,
el mundo me devora y quiero escapar.
Entonces me levanto,
abro los ojos y contemplo las miles de puertas que tengo
¡por fin lo encontré!
pero algo pasa...
Lo tengo
pero
¿qué hago con él?
Miedo, desesperación, duda...
Todas las opciones para tomar y no sé qué hacer con ellas...
Entonces llego a lo irreal, lo torcido
¿entré o salí de la prisión?
La libertad se vuelve una celda cuando no sé hacia dónde voy...
La re-Evolución Bufa
lunes, 5 de marzo de 2012
El Bufón Sagrado
A lo largo del tiempo, de entre lo bufones emergieron las grandes familias. Existió la del misterio, luego la del poder, y por último apareció una banda más loca, la de la ciencia. Estas tres familias nos llevan a establecer hoy día tres territorios diferenciados, casi autónomos: el misterio, lo grotesco y lo fantástico.
El misterio merodea cerca de la creencia, casi religiosa. Lo bufones del misterio son adivinos. Conocen el porvenir. Saben cuándo será el fin del mundo y pueden anunciarlo. Conocen el misterio de antes del nacimiento y el de después de la muerte. Son profetas.
Los bufones del misterio, surgen de la noche en procesión y bailan al ritmo de la percusión, calentando así el espacio. Traen consigo la palabra dormida. Los diablllos despiertan a su profeta que, como un iluminado, se yergue para describir el fin del mundo. Los bufones miman entonces las imágenes del Apocalipsis y se divierten parodiandolo. Después de haber visto el futuro, la palabra se derrumba y es llevada de nuevo al interior de la noche al son de los tambores. En esta ocasión, los grandes textos acerca del misterio y de su belleza fueron recitados por los bufones del diablo.(1)
También el payaso sagrado o bufón sagrado, ocupa un lugar en los rituales de los pueblos. En algunas tradiciones los “payasos sagrados” eran los que realizaban los rituales para apartar al diablo o su ritual servía como una dolorosa experiencia iniciática en la cual el iniciado debía persistir durante los insultos y bromas de los que le era objeto.
En las ceremonias que se hacían a Quetzalcóatl había representaciones teatrales, como parte del culto al dios del aire Ehécatl Quetzalcóatl. Los actores representaban enfermos que acudían al templo en busca de la salud y entablaban diálogos que resultaban graciosos por los defectos físicos de los personajes representados.
Son los payasos sagrados quienes marcan el punto de contacto entre lo sagrado y lo profano, entre el secreto y su revelación. Personifican todo aquello que nos permite ver más allá de lo que nos está permitido ver a simple vista.
1. El cuerpo poético, Jaques Lecoq, Ed. Alba, España 1997.
lunes, 20 de febrero de 2012
Tiempo de bufones
La diferencia entre el Clown y el bufón es que el clown está solo en tanto que el bufón forma parte de una banda, también es que nosotros nos reímos del Clown en tanto que el bufón se ríe de nosotros.
La base de la bufonada es la burla llevada hasta la parodia. Los bufones se divierten en reproducir la vida de los hombres a través de juegos y de "locuras". La palabra no es directamente ofensiva hacia el público; no está la voluntad deliberada de burlarse de él, la relación, el vínculo es de otro orden.
Los bufones vienen de otro mundo, están ligados a la verticalidad del misterio, forman parte de la relación del cielo y de la tierra de la cual invierten los valores, escupen en el cielo e invocan lo terreno; en este sentido están en el mismo espacio que la tragedia, se cruzan sobre la misma verticalidad.
Los bufones están organizados jerárquicamente y viven en una sociedad perfecta, sin conflictos, en donde cada uno encuentra su lugar exacto, una imagen ideal de la nuestra. Está el que pega y el que recibe, el que tiene la palabra es llevado por la mano de otro que no la tiene, sin revolución ni cuestionario alguno. Son educados y se ayudan entre ellos. ¿Por qué esta perfección? Porque no son como nosotros. La imaginación del misterio les da otro cuerpo que les permite crear una distancia entre ellos y nosotros, salir a la calle y bordearnos siguiendo fieles a sí mismos y nosotros también.
Cada país tiene, en lo más profundo de su cultura, una fuente bufonesca que reaparece en el trabajo de los bufones: América Latina aporta los pájaros mágicos, los Ingleses, las brujas nocturnas de Shakespeare; los Franceses, los alimentos y la cocina de Rabelais; los Alemanes los mitos de Lorelei; Los Suecos los pequeños monstruos de las noches blancas.
El teatro de bufones pertenece totalmente al teatro de imagen. Los gestos están transportados y encuentran su organización a través del vestuario que los obliga a hacer ciertos movimientos hasta llegar a una acrobacia catastrófica que sería imposible de efectuar con un cuerpo normal. Así, los bufones aparecen en color, con enormes vientres, pechos gordos, compensados por traseros gordos, jorobas que empujan las articulaciones en cuerpos lineales y fugaces. Las piernas crecen dos metros o desaparecen bajo el cuerpo, una joroba al ras del suelo. También hay bufones de la belleza del diablo, elegantes, y los inocentes que protegemos.
El pueblo de los bufones es inmenso y es imposible precisar los límites. Encontramos como un eco, las pinturas de J.Bosch, Aristófanes, Shakespeare, UBU, las gárgolas de las catedrales del Medioevo, los bufones del Rey y los bebés enormes de cuarenta años. Los bufones pertenecen a la locura, a esa locura necesaria para mejor salvar la verdad. Se acepta de un loco lo que no se acepta de una persona dicha normal. Se lo puede excusar cuando diga palabras degradantes pero se lo escucha, como el rey escucha a su loco.
Tantos ejemplos que la imaginación florece en los espectáculos de bufones.
Muy diferentes entre sí, se reúnen con los temas que les conciernen. Ellos van a representar delante nuestro, de manera heterogénea, como un desfile, nuestras propias locuras. Juegan con nuestra sociedad, los temas del poder, de la ciencia, de la religión, en "locuras" organizadas siguiendo reglas precisas, donde el más débil dirige a los otros y declara la guerra porque se aburre.
Así, los bufones denuncian, y al mismo tiempo proponen el espacio trágico. Es por esto que en mi escuela, en los espectáculos de bufón, yo hago decir los grandes textos poéticos. En el momento más favorable, en el máximo de intensidad, uno de los bufones toma la palabra y dice, sin parodiar grandes textos poéticos: la Biblia Artaud, San Juan, T.S. Elliot, Rimbeau, Shakespeare... Los bufones permiten que se los oiga mejor que en una noche de gala poética en vestuarios serios. El ritmo, la danza, martillan el suelo y los instrumentos de percusión marcan el tiempo en los rituales que preparan el acontecimiento.
La base de la bufonada es la burla llevada hasta la parodia. Los bufones se divierten en reproducir la vida de los hombres a través de juegos y de "locuras". La palabra no es directamente ofensiva hacia el público; no está la voluntad deliberada de burlarse de él, la relación, el vínculo es de otro orden.
Los bufones vienen de otro mundo, están ligados a la verticalidad del misterio, forman parte de la relación del cielo y de la tierra de la cual invierten los valores, escupen en el cielo e invocan lo terreno; en este sentido están en el mismo espacio que la tragedia, se cruzan sobre la misma verticalidad.
Los bufones están organizados jerárquicamente y viven en una sociedad perfecta, sin conflictos, en donde cada uno encuentra su lugar exacto, una imagen ideal de la nuestra. Está el que pega y el que recibe, el que tiene la palabra es llevado por la mano de otro que no la tiene, sin revolución ni cuestionario alguno. Son educados y se ayudan entre ellos. ¿Por qué esta perfección? Porque no son como nosotros. La imaginación del misterio les da otro cuerpo que les permite crear una distancia entre ellos y nosotros, salir a la calle y bordearnos siguiendo fieles a sí mismos y nosotros también.
Cada país tiene, en lo más profundo de su cultura, una fuente bufonesca que reaparece en el trabajo de los bufones: América Latina aporta los pájaros mágicos, los Ingleses, las brujas nocturnas de Shakespeare; los Franceses, los alimentos y la cocina de Rabelais; los Alemanes los mitos de Lorelei; Los Suecos los pequeños monstruos de las noches blancas.
El teatro de bufones pertenece totalmente al teatro de imagen. Los gestos están transportados y encuentran su organización a través del vestuario que los obliga a hacer ciertos movimientos hasta llegar a una acrobacia catastrófica que sería imposible de efectuar con un cuerpo normal. Así, los bufones aparecen en color, con enormes vientres, pechos gordos, compensados por traseros gordos, jorobas que empujan las articulaciones en cuerpos lineales y fugaces. Las piernas crecen dos metros o desaparecen bajo el cuerpo, una joroba al ras del suelo. También hay bufones de la belleza del diablo, elegantes, y los inocentes que protegemos.
El pueblo de los bufones es inmenso y es imposible precisar los límites. Encontramos como un eco, las pinturas de J.Bosch, Aristófanes, Shakespeare, UBU, las gárgolas de las catedrales del Medioevo, los bufones del Rey y los bebés enormes de cuarenta años. Los bufones pertenecen a la locura, a esa locura necesaria para mejor salvar la verdad. Se acepta de un loco lo que no se acepta de una persona dicha normal. Se lo puede excusar cuando diga palabras degradantes pero se lo escucha, como el rey escucha a su loco.
Tantos ejemplos que la imaginación florece en los espectáculos de bufones.
Muy diferentes entre sí, se reúnen con los temas que les conciernen. Ellos van a representar delante nuestro, de manera heterogénea, como un desfile, nuestras propias locuras. Juegan con nuestra sociedad, los temas del poder, de la ciencia, de la religión, en "locuras" organizadas siguiendo reglas precisas, donde el más débil dirige a los otros y declara la guerra porque se aburre.
Así, los bufones denuncian, y al mismo tiempo proponen el espacio trágico. Es por esto que en mi escuela, en los espectáculos de bufón, yo hago decir los grandes textos poéticos. En el momento más favorable, en el máximo de intensidad, uno de los bufones toma la palabra y dice, sin parodiar grandes textos poéticos: la Biblia Artaud, San Juan, T.S. Elliot, Rimbeau, Shakespeare... Los bufones permiten que se los oiga mejor que en una noche de gala poética en vestuarios serios. El ritmo, la danza, martillan el suelo y los instrumentos de percusión marcan el tiempo en los rituales que preparan el acontecimiento.
Tiempo de bufones, Jacques Lecoq
Traducción Cristina Moreira
Traducción Cristina Moreira
Sobre el Bufón
En épocas antiguas había una costumbre muy curiosa en Italia: en los teatros, para evitar que el público se aburriera mientras cambiaban los decorados, salían a escena unos cómicos con la boca llena de aire y otros actores con gestos muy exagerados se dedicaban a darles bofetadas haciendo que el aire saliera en forma de bufido y provocando la risa del público. Bufón viene, por lo tanto, del italiano "Buffare", que significa soplar, y al cómico que salía con la boca llena de aire y recibía las bofetadas lo llamaron "Buffone". A partir de entonces, a la persona que hace reír poniéndose en ridículo ella misma o mostrando cosas ridículas se le llama bufón.
Bufón (cómico)
Se llama bufón al truhán o gracioso que con sus palabras, acciones y chocarrerías tenía por oficio hacer reír a los poderosos. Mayormente solían ser gente con unas características físicas fuera de lo habitual: jorobados, enanos, cojos, mancos, etc., y se solían reír más de sus defectos que de sus chistes.
Se piensa que los bufones son exclusivos de la Edad Media y comienzos de la Moderna pero lo cierto es que los cómicos que han vivido de sus gesticulaciones, chistes y piruetas junto a los más pudientes han existido desde hace milenios.
HISTORIA
Grecia y Roma
En Grecia Y Roma ya figuran los bufones haciendo su papel. En Grecia, los atenienses no desdeñaban oír a los más viles bufones en los mismos teatros en que se presentaban a la vista y admiración del público las creaciones de Sófocles y de Eurípides.
En Roma, las obras de muchos autores cómicos están confirmadas plenamente por pinturas halladas en Pompeya que demuestran el gusto con que el pueblo romano llegó a escuchar a los bufones. La afición a tal tipo de gentes hubo de crecer en Roma al ritmo en que las costumbres se corrompían y que aumentaba el amor al lujo y al desenfreno por la ostentación, causando cada vez mayor deleite y siendo buscadas con mayor empeño las monstruosidades físicas, morales e intelectuales: enanos, gigantes, deformes, etc. La costumbre creó el tráfico y éste llegó a ser tan enorme que se hizo en Roma un mercado especial para esta clase de mercancías.
Aun sin contar con los que aparecían en los escenarios de los teatros, tenía el pueblo sus bufones que le divertían en las plazas y en los puntos concurridos de las calles siendo política de los emperadores alimentar estos gustos para distraer a la gente apartándola de los asuntos importantes y de Estado.
Sobre el año 300 a.c. el Emperador Chino Shih Huang-Ti reviso la construcción de la Gran Muralla China. Miles de trabajadores eran asesinados o morían de cansancio durante su construcción. El emperador planeaba también pintar el muro lo que hubiera provocado la muerte de otros muchos miles. Su bufón, Yu Sze, fue el único que se atrevió a criticar su plan. Yu Sze, bromeando lo convenció para que abandonara su idea de pintar el muro. Yu Sze es recordado hoy en China como un héroe nacional.
Edad Media
El uso y mantenimiento de los bufones se había introducido entre los señores y reyes de la Edad Media. Cada castillo tenía su bufón y llegaron a adquirir verdadera importancia. Se les vio en Alemania tomar parte en las conspiraciones, en las guerras, en las fiestas de aquella época caballeresca, sobre pasando con frecuencia en valor a los más ilustres caballeros.
Algunos bufones llegaron a adquirir títulos de nobleza y bastantes cualidades de hidalgos. Como favoritos de los grandes y de los reyes se hallaba su existencia sujeta a muchas vicisitudes no siendo caso único el del bufón de Margarita de Navarra que después de haber gozado durante muchos años del amor de la princesa, muerta su favorecedora murió a su vez en la mayor miseria.
No faltó entre sus chistes ejemplos de sutileza e ingenio, siendo sobre todo notable que las verdades que los más íntimos de los reyes no se atrevían a pronunciar brotaban a veces de manera normal y corriente de labios de los bufones.
En aquellas épocas el Bufón se sentaba al lado del rey y observaba con su mirada suspicaz los entretejidos del poder, con arte y humor desenmascaraban las falsas buenas intenciones del poder. El rey convivía con el Bufón, éste dormía a sus pies, le acompañaba a todas partes, lo necesitaba como ahora se necesita de fármacos para gobernar. Precisamente eran estos los únicos que le podían decir la verdad al rey sin temor a sufrir castigo ya que eran tratados como locos.
Uno de los más famosos bufones de las cortes Europeas fue Nasir Ed Din. Un día el rey se vio en el espejo, y triste por lo viejo que se veía, empezó a llorar. Los demás miembros de la corte decidieron que lo mejor que podían hacer era llorar también. Cuando el rey paro de llorar, todos pararon de llorar, excepto Nasir Ed Din. Cuando el rey le pregunto a Nasir porque el continuaba llorando, el replico, "Señor, tu te has visto a ti mismo en el espejo solo por un momento y has empezado a llorar. Yo te veo todo el tiempo".
En la antigüedad o en la Edad Media, entre los particulares o en la corte de los príncipes, en los conventos o en las plazas públicas, en las naciones civilizadas de Europa, o en los pueblos semi-bárbaros de África o de Oriente, podemos encontrar personajes encargados de divertir a aquellos para quienes la vida era triste y monótona.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Cuando era "Arte Bufo"
A finales del 2007 después de tomar un taller intensivo de "Bouffon" con Fernando Lara (técnica de Philippe Gaulier), emocionados y movidos por la magia del bufón como expresión escénica, Jacqueline, Mercelo y yo decidimos aventuarnos a iniciar el taller de "Arte Bufo" de forma voluntaria en el FARO de oriente. El nombre de "Arte Bufo" surgió después de llegar a entender que abordar el bufón es todo un arte y que nuestro verdadero entrenamiento como bufones recién gestados apenas empezaba.
El nombre "Arte Bufo" del taller duró apenas un trimestre, ya que a la comunidad del FARO no le era nada familiar el término "Bufo" y para asegurar adeptos cambiamos el nombre a "Teatro Bufo". Este nuevo nombre atrajo muchos jóvenes y no tan jóvenes que curiosos y afines a la expresión escénica se acercaron para ver de qué se trataba este "circo". Así iniciamos un viaje que duró poco más de dos años.
Las sesiones las fuimos construyendo con la experiencia previa de nuestra formación escénica, acompañadas siempre por un intenso acondicionamiento físico, incluyendo acrobacia, técnicas de meditación y diversos juegos escénicos para crear una comunicación colectiva.
Travesía del Héroe
Comparto parte de la experiencia vivida en el módulo Laboratorio de Bufón, dentro del proyecto La Travesía del Héroe, las artes escénicas como formación ética-comunitaria del individuo, proyecto realizado por Jonathan Caudillo.
"Quisiera empezar por comentar que esta travesía resultó ser una lucha continua contra mi misma. Cada rostro, cada mirada, cada voz, me confrontó con mis más grandes miedos que en todo momento estuvieron a flor de piel. Me siento rara al participar en un proyecto de investigación escénica de un proceso que recién empieza a gestarse dentro de mí. Me siento rara al querer hablar del héroe de las mil máscaras, del héroe que se rescata a sí mismo si aún sigo en una gran batalla interna, si aún no logro aniquilar a mi gran Ego-Dragón"
"Y desde la tibia oscuridad del vientre de la ballena, lanzo preguntas al aire ¿Qué son las artes escénicas? ¿Qué es una travesía? ¿Qué es un héroe? ¿De qué les sirve a los otros que hable del oasis que aún no encuentro? ¿De qué me sirve saberlo? si la vida de pronto se me revela como un gran escenario donde la realidad se fragmenta en temporadas de lucidez, si el escenario me parece como una caja negra cósmica donde se cuajan los sueños"
"Y aquí es donde les confieso dos de mis grandes sueños desde niña: trabajar en un circo y ser Maestra. Coincidió entonces que colaborar en este proyecto refrescó mis sueños infantiles y descubrí el gran placer que me da compartir lo aprendido. Sin embargo me tropecé todo el tiempo con algunos dilemas, la disyuntiva entre enseñar lo poco que sé o no enseñar si aún no soy Maestra en el área. Más he de decir que en todas las sesiones del Laboratorio de Bufón, cada momento vivido, cada respiración, cada inhalación se convirtió en una gota de agua en mis labios sedientos de compartir y sentir a los otros"
"También he de decir que una de las cosas que me dieron comezón en todo momento fue mi negativa rotunda a las técnicas de la academia teatral e intentar proponer una diferente forma de aprendizaje donde no hay técnica que valga si no hay una correspondencia directa con las propias emociones. Una de las cosas que percibo es que si bien la academia aporta conocimiento útil, también este mismo puede tornarse en algún momento entorpecedor del verdadero proceso de enseñanza-aprendizaje"
"Sin afán de tomar esto como punto a discutir, me atrevo a confesar que estoy llegando al punto de reconciliarme con la academia y que este proyecto me ha acercado a ese mundo que bien puede aportarme algo valioso. No obstante también recalco la importancia que tiene para mí el estar formándome fuera de la esfera formal. Pero los valores éticos saltan sobre el comal al pretender hacer realidad mis sueños e intentar ser maestra de algo que apenas empiezo a entender y estar en este loco circo de la vida representando la bufona que no soy"
"Mi morosidad para escribir lo que debía de escribir hace tiempo como resultado de este proceso de investigación viene de dos grandes frustraciones. ¿De qué me sirvió participar en un proyecto de tal perfil si no fui capaz de involucrar a miembros de mi familia en el taller? Me contrariaba ver los rostros extasiados de los muchachos al finalizar las sesiones y llegar a casa para recibir la noticia de que mi sobrina de veinte años fue a caer de nuevo al anexo. ¿Dónde está mi congruencia?, ¿en dónde converge mi papel de facilitadora del taller La Travesía del héroe, las artes escénicas como formación ética-comunitaria y el de integrante de una familia y comunidad disfuncional?... Me perdono un poco por esto al escuchar la frase nadie es profeta en su tierra, pero entonces ¿cómo puede dormir tranquilo el profeta si las milpas de su parcela se están secando? Lejos estoy de ser profeta, pero percibo que esta aparente incongruencia me está llevando a encontrar mi verdadero camino"
"Empiezo a creer que muchas cosas pueden ser diferentes, que puedo vivir disfrutando verdaderamente de lo que hago en la vida. He de decir que tengo periodos en que el mundo se ríe de mi y periodos en los que yo me burlo del mundo, hace tiempo que ocurre sólo lo primero, creo que este puede ser un buen momento para ahora burlarme yo del mundo y gritarle que lo odio, pero no es al mundo en sí, es a la parte racional de este mundo... pero esa es otra historia que debe ser contada en otra ocasión"... Gracias Jonathan!
Anacoreta BustoAmante
Agosto de 2010, Unidad de Vinculación Artística del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, D.F. México.
Agosto de 2010, Unidad de Vinculación Artística del Centro Cultural Universitario Tlatelolco, D.F. México.
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